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¡Hasta siempre Iván Barlaham Montoya!

Publicado por el 25 agosto, 2017 en Blog | 0 comments

¡Hasta siempre Iván Barlaham Montoya!

Iván Barlaham Montoya Correa (Montenegro, Quindío, septiembre 30 de 1929 – Cali, agosto 24 de 2017) Genio y figura… Iván Montoya encarnó como muy pocos creadores del arte y la cultura, en Colombia y en nuestro tiempo, el ideal legendario del hombre de teatro integral: actor, director y dramaturgo a la vez. Se radicó en Cali procedente de Sevilla, Valle, su terruño de crianza, a mediados de los años 50. Recibió sus bases como actor en el Teatro Escuela de Cali (1960), convertido más tarde en el Teatro Experimental de Cali-TEC (1969), bajo la dirección de Enrique Buenaventura. Tras su paso por el Teatro Popular de Bogotá-TPB, en la época de Fanny Mickey, retornó al TEC (1971) y durante los últimos 30 años formó parte de la Escuela Departamental de Bellas Artes (donde se pensionó), Titirindeba, Barco Ebrio del Teatro Salamandra y Teatro La Concha, además de varios grupos de su creación, con actuaciones memorables en escenarios de América, Europa y Asia. Durante 16 años consecutivos representó a Jovita Feijoo, en el desfile de Cali Viejo, en el marco de la Feria de Cali.   Como dramaturgo ganó con El brindis, el Premio Jorge Isaacs de Autores Vallecaucanos 2003, y con Elogio a la locura, el Premio Nacional de Dramaturgia del Festival de Teatro de Cali 2006. Deja más de 100 obras de teatro inéditas, así como varios libros de poesía, cuento, ensayo y memoria. No me interesa morir, un documental de Clara Rubiano. https://www.youtube.com/watch?v=2C5Us9w83Wo http://ivanbarlahammontoya.weebly.com/blog Dramaturgia I-II-III-IV-V, de Iván Barlaham Montoya Correa, fue editada por la Facultad de Artes Escénicas, dirigida por Fernando Vidal, del Instituto Departamental de Bellas Artes, en el año 2005. I, Bíblico y Goyesco: Pecata Mundi; Salomé; La justifarsa; y Goyescas. II, Colombia, crimen y delito: El síndrome de estambul; El gusano de seda-“Plan de fuga”; El pecado de Adán; y Sextrío a cuatro voces. III, Derivaciones: Cenicienta, cara y sello; El flautista de Hámelin; y Cenicienta y las burguesas. IV, Infantiles: La flauta mágica; Yubarta y el polizón Zito; y Kirico y tío Perico. V, Comedias: Las bellas manos de Eurídice; Jaque a la reina; ¡Ya voy, señora!; Percloruro de hierro; y Volver a vivir....

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No me interesa morir – Documental sobre Iván Barlaham Montoya

Publicado por el en Blog | 0 comments

No me interesa morir – Documental sobre Iván Barlaham Montoya

  El actor Iván Barlaham Montoya Correa, a sus 85 años no se ha dejado doblegar ante la vejez, la enfermedad y los accidentes. A este personaje irreverente no le interesa morir. Sigue actuando en su vida, memorizando papeles, maquillándose, dirigiendo grupos, preparando la utilería para el próximo acto, transformándose en otro, para afectar de manera trágica o felíz al que está al otro lado del escenario. Lo vemos en su cotidianidad, sobre las tablas, sobre una carroza, enfrentándose a sus fantasmas, evocando épocas de gloria a través de su archivo de fotografías y sus relatos. Recordando las diferentes facetas del arte en las que ha sobresalido, nos traslada a la historia del teatro en Cali y en Bogotá de los años 60 y 70. El teatro mantiene vivo a Iván Montoya. Su sola vida es una obra de arte, la mejor obra de teatro que ha sabido representar. Duración: 48 minutos Realización: Clara Rubiano Página Oficial de Iván Barlaham...

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Carta de solidaridad con el Pacífico – Fundación de Escritores del Pacífico Colombiano

Publicado por el 25 mayo, 2017 en Blog | 0 comments

Carta de solidaridad con el Pacífico – Fundación de Escritores del Pacífico Colombiano

Santiago de Cali, Mayo 17 del 2017   Queridos/as hermanos/as El Pacifico ha pasado por muchas luces y sombras, sufrimientos y esperanzas en su lucha para lograr cambios hacia la construcción de una sociedad más justa y fraterna en defensa de la vida y la dignidad del pueblo. Esta carta está dirigida a todos los sectores sociales del país para convocar a la unidad y la resistencia frente a hechos que llevan al retroceso de la construcción social y política del Pacifico Colombiano. Hoy está en riesgo nuestra supervivencia, por la falta de presencia estatal en todos los sectores de la economía y de la seguridad ciudadana. Más allá de las diferencias sectoriales, políticas y religiosas, valoramos la diversidad como la gran riqueza de los pueblos, y por eso convocamos a movilizarnos en todas las plazas y calles del Pacifico, para que “Nunca Más” vuelva a imponerse la violencia contra nuestros pueblos. Frente a esta situación tenemos la responsabilidad social, cultural, política y religiosa de superar las diferencias y sumar esfuerzos en defensa de los derechos de las personas y de los pueblos. De la unidad del pueblo depende el presente y futuro del Pacifico. Convocamos a la unidad del pueblo Pacifico para apoyar y reclamar: Nos solidarizamos con las justas peticiones del pueblo de Buenaventura, hoy en paro cívico, y convocamos la voluntad política del gobierno central y departamental, para que su clamor sea atendido Sí a los paros cívicos del puerto de Buenaventura y de la ciudad de Quibdó. Por el respeto a sus habitantes que no quieren ser mas burlados por el Estado. No al ajuste y al saqueo de nuestro patrimonio. Por el derecho a trabajar, y por un cubrimiento total de la salud. Para que no les roben la vida y la esperanza a los niños y jóvenes. Por una educación más justa. Basta de depredación de los bienes comunes. Por el derecho al acceso a la tierra de nuestros ancestros, y de la pequeña agricultura familiar. Basta de desmontes de bosques en favor de los agro negocios, basta de pueblos fumigados con agro tóxicos. Basta de mega minería contaminante. El Agua vale más que el Oro. Tenemos Sed por falta de acueductos. Atentamente Baudilio Revelo Hurtado –  Presidente           Oscar Seidel Morales –  Director Ejecutivo Firman Miembros Activos y Amigos de FUESPACOL:   Medardo Arias Satizabal Fabio Martinez Alfredo Vanin Romero William Vega Fernandez Flover G Gonzalez Cortes Enrique Cabezas Rher Herman Manzi Benitez Jose Arroyo Ordoñez Jesus Antonio Murillo Palacio Alfonso Martan Bonilla Hernando Revelo Hurtado Pedro H Gonzalez Sevillano Lucrecia Panchano Mary Grueso Rosero Rafael Pereachalà Alumà Luis Alfonso Torres Ortiz Miguel Antonio Carvajal Faustino Arias Gonzalez Fernando González Paz Tulio G Diuza Raquel Portocarrero María Elizabeth Angulo Hernando Molineros Félix Domingo Cabezas Prado Luis Antonio Biojò Agustín Revelo Hurtado Octavio Montes Arango Avelino Ocorò Néstor Bonilla Pedro León Cruz A Antonio Rosero Ruano Gladys B Bazán G William Mina José Lino González Sevillano Oscar Olarte Reyes Víctor Eliecer Cuero Harold N Taylor Solarte Francy Stella Estrada Mosquera Ligia Vonblon Monica Patricia Ossa Grain Jhonmer Hinestroza R Carmelo E Renteria C Douglas Cujar Cañadas Ana Gilma Ayala Santos Omar Palacios Mosquera Robin Biojo Guevara Engelberto Diaz Hurtado Javier Minotta Justo Walberto Ortiz Hernando Arcos Salazar Tito Jesus Ante Maria Nelly Bazan Francisco...

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Boletín # 1 – Fundación de escritores del pacífico colombiano

Publicado por el 15 marzo, 2017 en Blog | 0 comments

Boletín # 1 – Fundación de escritores del pacífico colombiano

Boletín de prensa #01 Cali, Febrero 27 de 2017   CON VIENTO EN POPA NAVEGA LA FUNDACION DE ESCRITORES DEL PACÍFICO COLOMBIANO   Integrar los cultores de la literatura de todos los países de la cuenca del Pacífico, uno  de  sus objetivos.  Con el decidido propósito de mostrar ante Colombia y el mundo las  creaciones literarias  del Pacífico Recóndito colombiano, 44 miembros, incluyendo poetas, escritores e investigadores nativos de esta zona, dieron el paso de constituirse en una Fundación que se ocupe de publicar y difundir sus obras. Esta entidad que por primera vez se crea en la historia del Pacífico, con el nombre de Fundación de Escritores del Pacífico Colombiano –Fuespacol- fue integrada por personas de los cuatro departamentos con región costera en el llamado “litoral recóndito”; se ocupará además de impulsar los talentos de la región, publicar sus clásicos en todos los campos del saber, organizar recitales, foros, conferencias, seminarios, recitales y realizar lanzamientos de sus libros. Otro de sus objetivos será el de promocionar el establecimiento de espacios en las bibliotecas de los municipios costeros, para recopilar las obras literarias de los escritores   de la Cuenca del Pacífico, igualmente promover encuentros con los mismos, como también  institucionalizar la Feria Anual del Libro del Pacífico, entre los variados objetivos  principales y específicos. CONCURSOS LITERARIOS En los estatutos se aprobó el Premio Literario  a la Vida y Obra, “Guillermo Payán Archer”, dirigido a poetas y escritores fallecidos; premio literario de cuentos y relatos, “Faustino Arias Reynel”; de poesía, “Helcías Martán Góngora; de novela “Arnoldo Palacios” y de investigaciones histórico-social, “Teófilo Roberto Potes. La Junta Directiva de Fuespacol quedó conformada así: Presidente, Baudilio Revelo Hurtado; Vicepresidente y Coordinador de las Comisiones de Trabajo, Flover Guillermo González;  Secretario General, Alfonso Martán Bonilla; Tesorero, José Arroyo Ordoñez; Fiscal, Jesús Antonio Murillo Palacios  y Vocales, Rafael Perea Chalá, Luis Alfonso Torres Ortiz y Miguel Antonio Carvajal. Como Director Ejecutivo, la Junta Directiva eligió por unanimidad a Oscar Seidel Morales. Es de precisar que estos dignatarios representan a las distintas regiones de esta zona del país. Finalmente, y para que la Fundación navegue con norte seguro y viento en popa, se nombraron las siguientes comisiones permanentes: de Biblioteca y Bibliografía, con Lucrecia Panchano como Jefe; de Finanzas, estará dirigida por Harold Taylor; Concursos Literarios y Publicaciones a cargo de Enrique Cabezas Rher, y de Prensa y Publicidad con la responsabilidad de Flover Guillermo González. Cualquier ampliación a esta información, favor llamar a Baudilio Revelo Hurtado al celular  317-5115019  GRACIAS POR SU DIVULGACION    Baudilio Revelo Hurtado                                 Flover Guillermo González Presidente                                                         Jefe Comisión de Prensa y...

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El alabao

Publicado por el 7 diciembre, 2016 en Blog | 0 comments

El alabao

Pintura: E. Buenaventura ¿Qué hago aquí guardado en un cajón de madera colocado encima de la mesa, mientras observo que a mi última mujer la está enamorando en la cocina el malnacido de mi compadre; y a la vez escucho que entre mis dos mejores amigos están dirimiendo una deuda por que uno de ellos dice que la mandó a pagar conmigo, y veo como mi segunda mujer en su borrachera le dice a todos los familiares y vecinos que yo era malo para el catre?   Parece que me están velando porque presumen que estoy muerto, y han colocado medio vaso de agua para que calme la sed en el viaje eterno. Esto se dio después de recorrer el monte y visitar a mis tres mujeres, de reconocer a los veinte hijos que tuve con ellas, y tragar en cada parada una damajuana de guarapo. Al terminar este periplo conyugal todos creyeron que estaba muerto, muerto de la perra será más bien, y mi última mujer que pensó que me había ido de este mundo, me encerró en esta caja mortuoria, y de alebrestada me preparó un alabao. Ahora trato de recordar cómo empezó la celebración de este ritual: primero me lavaron el barro que traía impregnado en la ropa, luego me bañaron con sahumerio, enseguida me enjuagaron la boca con yedra, y con el zumo de ésta me untaron todo el cuerpo para que no hediera durante el tiempo que iba a durar el lloro. Y yo no quería ver a mis tres mujeres juntas porque se armaba la del diablo; tuve que esperar que llegaran con la recua de hijos, las libras de café, cigarrillos y guarapo para ofrecer a los asistentes, y hasta trajeron puerco para la última noche; todo esta parafernalia para que << Dios me saque las penas>>.   Penas de qué?, si lo que tengo es rabia por tenerme aquí acostado con el vestido de paño que había guardado para la fiesta de San Pacho; y más bronca aun la que me da porque a los zapatos que no me había estrenado les abrieron unos huecos para que pudieran respirar los juanetes que poseo. De haberlo sabido no me las hubiera dado de difunto.   Difuntos es que van a quedar cuando me vean levantar de este cajón, después de haberme rezado, cantado, llorado, y bebido una semana completa. A la primera que voy a zarandear es a mi segunda mujer por levantar falsos testimonios, y sobre todo por ponerme de burla en la boca de los parientes. Dizque soy malo para el catre, y no ve los veinte muchachos que les metí? A los amigos de la deuda los dejo que se sigan peleando, pero al que no lo perdono es a mi compadre, mi compadrito del alma, <<cómo se le ocurre enamorar a mi última esposa>>, ha debido esperar a que me echaran al hueco bajo tres capas de tierra.   Tierra es la que va a comer toda esta caterva de descarados. Nunca se había visto que un alabao durara más de nueve días, << y se han gastado diez>>.Es el colmo de la pesadez. Ya me voy a levantar para que ahora si lloren de verdad, y no fingidos por un trago de guarapo. Cogeré mi machete, perseguiré...

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La fantasía de Buraco

Publicado por el 28 noviembre, 2016 en Blog | 0 comments

La fantasía de Buraco

Es muy difícil reseñar una obra literaria de la cual ya está casi todo dicho. Los periódicos de Galicia (España) –donde la escritora reside-se han regado en elogios. Por qué quiero expresar palabras sobre la obra literaria de esta novelista? El motivo que me anima es el de que ella sea reconocida -todos escribimos para que nos reconozcan- por sus paisanos tumaqueños y connacionales, y que sepan que sobre su delicado cuerpo lleva a sus espaldas la edición de tres novelas fantásticas editadas en España. Los consejos que le dan a un escritor en cierne son los de escuchar, leer, y luego escribir en su estricto orden. Yo no me voy a apartar de esta regla, y más bien dispongamos los oídos para escuchar esta entrevista -entre fantasía y realidad- que le hizo un periodista  a Stella Estrada sobre el contenido de su obra literaria. Manifiesta el periodista: “Buraco, el pueblo de la autora, es una pequeña isla del pacifico colombiano. No es difícil imaginarla a ella, Stella, niña en Buraco: una niña un poco aparte, un poco especial: ella siente que vino algún día por ese mar, y su pie descalzo sobre las arenas negras percibe el latido oscuro del tan-tan. Ese ritmo vital que habría de acompañarla siempre, como lo hizo con los miembros de su estirpe para los que no se apagó ni siquiera cuando fueron secuestrados a sangre y fuego, acarreados a muerte y látigo en envilecidas naves. Y aun así ellos guardaron el tan-tan y con él las palabras, una cierta manera de contar las cosas, los ritos, los ritmos más profundos que los redimirían del olvido, y que, viajando con ellos en el vientre de la ignominia, empezaron a aflorar ya en las sórdidas bodegas y en los lugares remotos de destierro; y allí renacieron al entrecruzarse con las palabras y la música de las víctimas locales y hasta con las de los propios verdugos. Y así en las más elegante y sutil de las venganzas, devolvieron todas las afrentas en forma de palabras, de poesía, de ritmo y de música: puede ser una manera de contar, el rescate de palabras olvidadas por los propios victimarios en su locura de conquistadores, sonidos e instrumentos musicales surgidos para cantar un  antiguo dolor, una renovada esperanza que acabaría por ser la música más universal, de misterioso nombre: el Jazz”.   Responde la novelista: “Imagine el mar Pacífico introduciendo sus perezosas aguas en los recodos de una isla. La arena negra salpicada de cristales blancos tan endebles, que se adhieren a la piel de  quien las contempla con la misma candidez con que el mar lleva y devuelve lo robado. Su nombre, Buraco. Buraco es..., ¿cómo definirla? Es una mujer. Una isla mujer. ¿Ha pensado usted, alguna vez, que existe una isla con sexo definido? Seguro que sí. La fuerza creadora viene de la imaginación del pueblo. Esto lo dijo un sabio profesor del también sabio Gabriel García Márquez. Entonces, recurramos a la imaginación para imaginar que va usted sobrevolando desde lo alto de un pequeño avión, el caparazón de un recóndito lugar situado en el Pacífico sur. Y, efectivamente, verá brotar del mar un montículo de tierra al que sólo le permite alejarse dos metros sobre su nivel. Ni más ni menos. Una vez que...

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Reseña de las novelas de Ligia Vonblon

Publicado por el 29 agosto, 2016 en Blog | 0 comments

Reseña de las novelas de Ligia Vonblon

Con gran expectativa me llegó en días pasados una invitación para asistir al taller ALCANZARTE en Cali, al lanzamiento de un libro del genero novela titulado <<Salvador el hombre que amaba el mar>> de la escritora Ligia Vonblon. Me sorprendí al saber que dicha escritora era la tumaqueña Ligia Quiñonez Villegas, y más aún al conocer que ya había escrito cinco novelas. Pues bien, ésta prolífica escritora nació en la Perla del Pacifico, se graduó de normalista en Popayán, trabajó como maestra en una vereda de Tumaco y luego en Puerres, y desde entonces ha recorrido el mundo. Dejemos entonces que sea ella en primera persona quien nos cuente sobre su producción literaria: “Como empecé tarde en mi vida a los setenta y siete años, después del fallecimiento de mi segundo esposo que por cierto era oriundo de Austria, por esto lo de Vonblon (Von Blon). Empecé a escribir con mi biografía <<Historia de una Vida>>. Luego vino <<Marietta>>, ambientada en Europa durante la segunda guerra mundial, y después de la guerra en Estados Unidos y México. Escribí luego <<La Hija de la Laguna>> ambientada en el Cauca, Europa y Bogotá. Más tarde di origen a <<Las Leyendas de la Arcadia>> ambientada en Colombia, Grecia y España, y actualmente salió a la luz <<Salvador El hombre que amaba el mar>> ambientada en el litoral Pacífico y Asiático. Mis novelas como <<Marietta>> y <<La hija de la Laguna>> son basadas en la historia de un personaje, lo mismo que <<Salvador el hombre que amaba el mar>>. La novela <<Las Leyendas de Arcadia>> está relacionada con la historia de tres familias que vivieron en el Valle y una de ellas era descendiente de un inmigrante Griego. Me gusta mover mis personajes por el mundo, por países que conozco y sé de su cultura. Cuando tenga la oportunidad de leerme se dará cuenta, por ejemplo que <<Marietta>> empezó con algo de la filosofía de Thomas Mann en su libro << La Montaña Mágica>>; la novela<<La hija de la Laguna>> está inspirada en un soneto de Shakespeare; la novela <<Las Leyendas de Arcadia>> fue escrita en simbiosis con unas máscaras del antiguo teatro Griego, y <<Salvador el hombre que amaba el mar>> está inspirada en los cuentos de Maqroll el Gaviero de Álvaro Mutis. Mi próxima novela <<Una luz en los Volcanes>> que estoy terminando, está ambientada en Cali y Nariño en los volcanes de Chile y Cumbal, y está inspirada en el libro <<Filocolo>> de Boccaccio, pero claro adaptada a nuestro ambiente criollo. Con este resumenque le hago, puede darse cuenta de lo versátil en esos temas de novela que salen de mi imaginación, pero siempre basadas en realidades. Como diciendo: la realidad y la ficción se complementan de alguna manera, incluyendo también mi filosofía de vida”. He quedado impresionado con tanta creatividad, sobre todo con la vasta cultura de la escritora Ligia Vonblon, dado que su fuente de inspiración fluye de las lecturas del iluminado escritor alemán Thomas Mann, del poeta y escritor inglés William Shakespeare, de nuestro insigne poeta y novelista colombiano Álvaro Mutis, y del escritor y humanista italiano Giovanni Boccaccio. Y es que no es tan fácil hacer el sincretismo de las obras de estos cuatro escritores a la cosmogonía del Pacifico, del Valle del Cauca y de...

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Pan y rosas, la verdadera historia del día de la mujer

Publicado por el 29 marzo, 2016 en Blog | 0 comments

Pan y rosas, la verdadera historia del día de la mujer

Tomado del libro Érase una mujer, de Vera Carvajal Érase una mujer que no tenía más que sus manos para ganar el pan de cada día. Dueñas de su trabajo, cuando las fábricas se inventaron, las mujeres prestaron sus manos, rápidas como golondrinas, para que los hilos se dejaran tejer con gusto. Muy pronto, sin embargo, descubrieron que las fábricas no eran los lugares que esperaban. Eran más bien sitios lúgubres, grises, en donde la respiración y las risas eran oprimidas por el tictac de un reloj interminable. Luego, casi sin respiración y sin alegrías, las mujeres se dieron cuenta que estaban volviéndose invisibles. Comenzaron a notarlo porque una parecía espejo de la otra: cada día era más difícil ver sus siluetas, aun a la luz de las claraboyas de los talleres. Cuando regresaban a sus casas, las mujeres apenas tenían aliento para cantarles nanas a sus hijos. Ya ni siquiera eran las maestras del arte de zurcir que eran antes, ni siquiera las antiguas canciones les encendían los ojos y sus mejillas palidecían sin remedio. Cuando estaban a punto de quedar completamente invisibles, una le susurró al oído a la otra: —¿Te has dado cuenta? Ya casi somos invisibles, pero aun tenemos voz.—Tenemos voz… Tenemos voz —se decían una a la otra, como una noticia de esperanza. Risitas apretadas en las manos se escuchaban aquí y allá, como brotes de temprana primavera. Y el jardín floreció con sus voces:—¡Reducción de la jornada laboral! ¡A igual trabajo igual salario! Y una vocecita tímida pero firme agregó:—Pan y rosas. —¡Pan y rosas!… ¡Pan y rosas! —repetía el eco del corazón pulsante de más de veinte mil voces unidas. Y las voces se escucharon en Lawrence, Chicago, Boston, Nueva York… pero no fue una batalla fácil. Mientras más se escuchaban las voces de las mujeres, más fuerte sonaban los pitos, los pistones y las calderas de las fábricas, acompañados de las voces de sus poderosos dueños.—Si no te gustan las condiciones, hay otras mil detrás de tu puesto. Morirás de hambre si no aceptas nuestras condiciones. Pero las mujeres no callaron: —¡Reducción de la jornada laboral! ¡A igual trabajo igual salario! ¡Pan y rosas! Resistieron por once semanas, hasta que no solo dejaron de ser invisibles, sino que iluminaron la oscuridad de aquellos días como una sola flama roja y rebelde. En 1911 en la ciudad de Nueva York, en un terrible incendio provocado, murieron 123 obreras textiles de la Triangle Shirtwaist Company. Este terrible suceso obligó a cambios decisivos en las leyes y en los derechos laborales en el mundo. Cada ocho de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer en honor a la memoria de todas aquellas que soñaron con pan y rosas en nuestras mesas....

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Perfil de Arnoldo Palacios, el precursor de la novela de denuncia en Colombia

Publicado por el 26 enero, 2016 en Blog | 0 comments

Perfil de Arnoldo Palacios, el precursor de la novela de denuncia en Colombia

Escritor Arnoldo Palacios. Colprensa. Autor: Santiago Cruz Hoyos –  Artículo Al escritor Arnoldo Palacios lo sorprendió la muerte el 12 de noviembre de 2015. En la mañana de aquel jueves sufrió un paro cardiorrespiratorio. Tenía 91 años y la vitalidad de un hombre de 40. Su sobrina, Sayly Duque, cuenta que “hasta último momento” Arnoldo tuvo como costumbre leer y escribir hasta el amanecer.   Jamás se durmió antes de las cinco de la mañana. Charlaba por teléfono con sus amigos, se encontraba con ellos, iba a dar charlas a colegios y universidades, anunciaba el proyecto que tenía en mente: reeditar su novela ‘El duende y la guitarra’. Porque, más allá de ir al médico para chequeos de rutina y revisar su presión arterial, la salud de Arnoldo no presentaba mayores sobresaltos. Pocos días antes de morir habló con otro de sus sobrinos, el fotógrafo José Venancio Palacios García, y él no notó nada que anduviera mal. -Lo que  me alcanzó a decir era que tenía un manuscrito, que no sabemos si está en su casa en Bogotá o en Francia, donde vivió gran parte de su vida.  Ese día lo vi muy bien de salud – un poco afectado mentalmente, decía algunas incoherencias – pero físicamente estaba bien. Su muerte fue inesperada. Ante lo inevitable, decía Arnoldo, el hombre tiene que ceder, agachar la cabeza, reconocer que pese a cualquier esfuerzo que haga, todo será inútil. II A Arnoldo Palacios lo entrevisté telefónicamente en 2009. El motivo era el lanzamiento de la novela en la que cuenta su propia vida: ‘Buscando mi madrededios’. Si algo recuerdo de la entrevista eran sus carcajadas. Su sonrisa la imaginaba como la que muestra en las fotos: tierna aunque al mismo tiempo traviesa. Como un niño a punto de hacer algo gracioso pero prohibido. El paso de los años no hizo que se convirtiera en un hombre malhumorado, arisco. Por el contrario, a Arnoldo un fotógrafo le podía proponer, por ejemplo,  que abriera uno de sus libros, se lo pusiera sobre su cabeza como quien se mide un sombrero, y se dejara retratar.  Él aceptaba el reto con entusiasmo. Sayly dice que hasta su último día de vida Arnoldo conservó el humor. Lo mismo asegura José Venancio, el fotógrafo con quien de vez en cuando  se sentaba a conversar durante horas sobre los países que había recorrido en el mundo. – Es que yo quería que mi familia conociera Europa. Llegué hasta el Polo Norte con todos mis muchachitos, decía en aquella entrevista de 2009. Arnoldo tuvo cinco hijos. A su familia le recordaba que la risa debía formar parte de la cotidianidad de todo hombre, porque entre otras cosas sirve para conocer facetas ocultas de nosotros mismos. Hay realidades que si no fueran por el humor, además, no seríamos capaces de nombrar. La charla de 2009 giró en torno a su historia en el departamento donde nació, Chocó, exactamente en el municipio de Cértegui, fundado por Matías Tres Palacios. La historia del pueblo “que en las mañanas parece un paraje fantasma porque sus habitantes salen temprano a trabajar en los yacimientos de platino y oro”, está ligada al apellido de Arnoldo. Esa primera parte de su vida – Chocó, Cértegui – es  la que narra en ‘Buscando mi madrededios’.  En la...

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El hijo del carpintero del Chocó que se convirtió en conde en París

Publicado por el 25 enero, 2016 en Blog | 0 comments

El hijo del carpintero del Chocó que se convirtió en conde en París

Nació pobre en Chocó, creció y pasó por muchos países hasta que se quedó en la ‘ciudad luz’. Por:  JUAN LEONEL GIRALDO  | Foto: Pablo Salgado http://www.eltiempo.com/bocas/entrevista-en-la-revista-bocas-con-el-escritor-arnoldo-palacios/16421260 Arnoldo rebosa de indignación y rabia por la miseria de los suyos. Es la memoria de todos sus libros, de sus novelas, crónicas y diarios. Se ríe con más de los cuatrocientos músculos que se usan para reír. Desde la silla de ruedas en la que lo derrumbó una sigilosa poliomielitis cuando era un niño de apenas dos años, aguza el oído y está presto para lanzar palabras que provoquen carcajadas. Y es que Arnoldo Palacios tiene todo el derecho para reírse del mundo y de la vida. Nació pobre en una aldea arrojada a la orilla de un río del Chocó. Su abuela alcanzó a mostrarle la cicatriz del hierro candente con que la habían marcado como esclava. Los vendedores de ilusiones le dijeron que su sangre es la misma del Tres Palacios que fundó Cértegui y desenterró en la mitad de la aldea una mina de oro crudo y trajo desde Londres las campanas de bronce de la iglesia y les dejó allá un banco imperial que finalmente nadie reclamó.     En su infancia se arrastró por calles y patios como un animal. Frotaron sus piernas con manteca de lagarto y de jaguar y peregrinaron ante las vitelas de poderosos santos pero nada se logró. Un tío herrero le hizo unos recatones a manera de muletas y desde ese día dejó de arrastrarse y echó a andar. Siempre que lo llamo me responde a manera de saludo: “Pues ahí, andando”. Un tío le enseñó a escudriñar la Biblia, las Mil y una noches, la Ilíada, Quo Vadis? Aprendió a soñar y pasó por Bogotá, Varsovia, Roma, Moscú y, finalmente, se quedó en la ciudad de todos los sueños, París. Otra leyenda dice que una noche en una avenida de París se abalanzó con sus muletas sobre unos pandilleros que robaban a una mujer. Los puso en fuga y ella cayó rendida a sus pies. Era una noble francesa que, para obedecer a alguna ley del azar, se enamoró de él. (Lea también: La verdadera imagen de Natalia Ponce) Una vez le indagué por esta fábula romántica y me dijo que era una invención de un pobre escritor de provincia. Meses después le puse el tema de su esposa y lo eludió y me respondió casi con monosílabos. Cuando le pregunté qué hacía ella, me dijo, con nobleza y misterio, que era una secretaria. Pero cuando le recordé que su amigo Gustavo Vasco había escrito en el prólogo para su novela Las estrellas son negras, que él, en una de las prósperas provincias de Francia ejerció con toda propiedad y legitimidad el papel de Monsieur le comte, en virtud de sus nupcias con una auténtica aunque nada acaudalada condesa, con antiguos, reales y marchitos títulos hereditarios, bajó la mirada y no paró de reírse. Pero así como está lleno de risa y alegría, Arnoldo rebosa de indignación y rabia por la miseria de los suyos. Es la memoria de todos sus libros, de sus novelas, crónicas y diarios. Hay una frase de su padre que no olvida, que la dijo cuando los sorprendió a todos mientras desenvolvía el revólver Colt...

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